Papel Continuo
Papel Continuo es el sello editorial creado por Leticia Ruifernández para publicar sus proyectos más personales.
Cada año, desde su estudio en un pueblo de La Vera, al norte de Extremadura, crea un libro y un Calendario Lunar, con todo el mimo.
Este proyecto ha sido merecedor del Premio a la Innovación para Mujeres Rurales que concede el Ministerio de Agricultura.
Correspondencias ~caja de inspiración~ es un libro–caja, que contiene una recopilación de las cartas escritas por Leticia Ruifernández a sus lectores en torno a las fuentes de inspiración de su proceso creativo, la indagación poética y la esperanza.
La selección de casi 70 cartas y cerca de 300 ilustraciones, permiten al lector, a la lectora, conocer una pluralidad de libros, de películas, de autores y autoras, de poetas, de creadores de las más variadas procedencias para nutrirnos con sus trabajos.
Es una EDICIÓN NUMERADA, y cada ejemplar es diferente, con sellos postales originales de distintos países del mundo.
Correspondencias es una invitación a la entrada en la palabra y a la imagen poética como tabla de salvación.
El Calendario Lunar 2026 es un homenaje a las librerías. Cada mes nos ofrece la voz de autores que celebran el poder de los libros y los lugares que los acogen.
Leticia Ruifernández lleva creando estos Calendarios Lunares desde hace ya 27 años, para que la belleza y lo poético tengan un espacio ‒y un tiempo‒ en nuestras vidas.
El calendario tiene forma de leporello, y se despliega hasta ocupar casi un metro de largo. Pintado e impreso en Extremadura en papel Modigliani de 260gr.
Los pájaros han formado parte de la vida de Pilar López Ávila desde niña. Su padre criaba las perdices en casa, cuidaban de los cernícalos caídos y ella anotaba cuidadosamente en su cuaderno los pájaros que iba encontrando.
Las hojas de los cuadernos de campo de Leticia Ruifernández son, desde hace más de veinte años, “páginas para ser habitadas por vuelos de pájaro”.
En Tierra de pájaros Pilar López Ávila y Leticia Ruifernández nos hablan de sus encuentros con las aves en sus quehaceres diarios (en el aula donde Pilar da clase, en la casa del pueblo de Cáceres donde Leticia vive…) y en sus reuniones para ver pájaros a lo largo de tres años de encuentros entre la casa de Pilar, y la de Leticia, entre el sur y el norte de la provincia de Cáceres.
Cuando abras Memorias en conserva, abrirás una caja de lata de las de antes, en las que se guardaban las fotos y las cartas recibidas. Dentro encontrarás 80 tarjetas grandes, como postales de las que se llenaban de besos.
En cada tarjeta, un relato de los que José Luis Gutiérrez, Donguti, ha ido recogiendo en años de escucha a las viejas, a los viejos, desde Zamora hasta Murcia, desde Galicia hasta La Vera extremeña.
Las ilustraciones, creadas por Leticia Ruifernández, son collages realizados con fotografías, recortes de periódicos, bordados hechos por manos sabias…
Un viaje a la España de la primera mitad del siglo pasado. Una caja que abre la puerta de las palabras olvidadas, de los papeles y las telas a los que la memoria se aferra.
José Luis Gutiérrez, Donguti y Leticia Ruifernández vuelven a ofrecerte un nuevo banquete para degustar con calma, con tiempo. Con el tiempo enredado en los pliegues del ayer.
«Diario de maravillas, de Leticia Ruifernández es un tratamiento de belleza. No hablo de cosmética, sino de esas dosis de arte que a veces ayudan a afrontar los días demoledores.»
Irene Vallejo
Diario de maravillas es un libro de acuarelas y breves textos poéticos que recogen las mejores páginas de los cuadernos de campo realizados por Leticia Ruifernández durante más de quince años.
«Comienzo este Diario de maravillas un día ventoso de primavera. Lo comienzo con la intención de dejar constancia del encuentro con lo precioso, lo extraordinario, lo pequeño, lo inadvertido, lo que revela la maravilla».
Cuaderno de últimas voces son palabras e imágenes fruto de un viaje a la memoria de las gentes de la Raya, la tierra fronteriza del oeste; palabras al borde del olvido en un entorno que se extingue.
José Luis Gutiérrez y Leticia Ruifernández recorrieron la Raya y el Poniente zamorano-leonés escuchando las historias de vida de sus habitantes y retratándolos en el momento de contarlas. El trabajo ha consistido en escuchar, encuadrar y seleccionar las historias que les fueron confiadas y buscar su relación con la tierra, con el monte y con el campo que las sostienen.
Veinte voces y cincuenta acuarelas que muestran los rostros y los lugares donde afloran las historias que explican la manera de pensar, de vivir y de organizarse de esas comunidades. Son estas historias pequeñas, a veces cómicas, a veces terribles, líricas o radicalmente hirientes las que entendidas de manera coral explican eso que llamamos cultura, modo de vida.

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que prepara Leticia Ruifernández con mucho mimo.



